El oso de anteojos a un paso de la extinción.

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En el mundo existen ocho especies de osos y de ellas, sólo una habita en Sudamérica, y ese es el Oso de Anteojos, el carnívoro más grande de esta parte del continente. Este oso habita las cuencas de las cataratas gigantes de Yumbilla, Gocta, Pabellón y Chinata.

Según las historias que se cuentan en Cuispes, desde hace mas de 100 años ya se conocía de la existencia de Osos de Anteojos en los bosques de las Cataratas de Yumbilla; sin embargo, nada se hizo para protegerlos y evitar la reducción de su hábitat.

Los árboles en la selva de Cuispes eran talados poco a poco para dejarlos listos como terrenos agrícolas. Además, eran tiempos donde los cazadores avanzaban sobre los bosques, para llevarse un trofeo a casa.

Actualmente la caza a disminuido de manera significativa, pero todavia, este enorme animal que habita los bosques de Cuispes y la cuenca de las Catarata Yumbilla, Gocta, Pabellón y Chinata, vive una época difícil ya que se encuentran acorralados en zonas muy fragmentadas.

Cabe resaltar que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UCIN) ha calificado al Oso Andino como una especie vulnerable, es decir, que no está en peligro de extinción, pero presenta condiciones adversas para su desarrollo, por lo que presenta un alto riesgo de extinción.

Las amenazas para los hábitats del Oso Andino se incrementan cada vez más, incluso en áreas protegidas. Es necesaria una vigilancia adecuada en la región.

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Lo que muchos no saben es la importancia del oso de anteojos en la red trófica, pues este hermoso animal es un dispersador de semillas de plantas y actúa como polinizador, transportando polen en su abundante pelaje.

El Oso de Anteojos (Tremarctos Ornatus) es el ejemplar menos estudiado entre los de su especie, y por eso no hay ninguna publicación o datos sobre su estrategia de reproducción. Todavía es un misterio cuando nacen las crías, cuando copulan, ni los recursos que necesitan para parir, tipos de cueva o necesidades de comida y agua. Aunque todo parece indicar, que el período de nacimiento de sus crías va desde finales de Julio hasta las primeras semanas de Septiembre.

Preocupa la desaparición de los osos pequeños y esto se podría deber a que las madres no no comen lo suficiente por temor a los humanos o por la competencia entre osos, y por lo tanto no producirían leche para alimentar a los oseznos. Esta causa tiene mucho que ver con que no hay suficiente bosque para todos. A la larga, esto podría originar que las crías no reciban la alimentación debida.

Por fortuna, es todavía posible avistarlos durante una visita a la Catarata Yumbilla y los Bosques de Cuispes, que esto siga así, dependerá del esfuerzo conjunto que realicemos para la conservación de su hábitat.

Desde La Posada de Cuispes apostamos por un modelo de turismo sostenible que integre a pobladores, naturaleza y turismo responsable. Unidos bajo este modelo económico podemos cambiar la tala de bosques por la conservación de estos, y que sea esta preservación del medio ambiente la que genere riqueza para las personas.

Autor: Enrique

Cofundador de La Posada de Cuispes

https://laposadadecuispes.com/

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